- El caso de Fernando Blanco
- “La masacre de Pompeya” y la posible inocencia del condenado
- La pobreza y desnutrición en Tucumán.
- Chicago – Tigre
- Skanska
- La inflación y las cifras del Indec
- El déficit que deja Telerman en la Ciudad de Buenos Aires
- Cromañón
- Los nuevos contratos de televisión en el fútbol
- Cristian, Fernanda y Florencia
. . . y tantos otros temas más.
jueves, 12 de julio de 2007
¿Qué pasó con?
martes, 10 de julio de 2007
Fernando sigue a la espera de justicia
-Fernando, vestido de rojo, a la izquierda, rodeado por policías de civil. El que se lo lleva detenido -de los pelos y esposado- tiene en su puño derecho una manopla. (Parte de las imágenes de Cámara Testigo)-El 27 de junio pasado se realizó una misa en la Iglesia Santísima Trinidad, del barrio de Nuñez, para recordar a Fernando Blanco, el chico de 17 años hincha de Defensores de Belgrano que había ido a ver a su equipo en un partido contra Chacarita –en la cancha de Huracán- y fue asesinado en 2005 por la Policía Federal luego de una brutal represión. El olvido –judicial y mediático- sólo se vio apaciguado por la presencia de sus familiares y amigos, que sólo quieren justicia.
La antesala. Uno de los hechos más bochornosos que se haya visto dentro de una cancha en el fútbol argentino no tuvo castigo. Días antes, la hinchada de Chacarita había ingresado al campo de juego en un partido ante la CAI. Le robó y golpeó a los jugadores de ambos equipos e hizo levantar la transmisión en vivo de TyC Sports, por intermedio de amenazas a sus periodistas y técnicos en una cabina del estadio en San Martín. La aplicación del artículo 80 –en estos días utilizado para sancionar a Nueva Chicago y Almirante Brown- hubiera significado el automático descenso de Chacarita. Lástima que eso no sucedió. Aunque quizás lo más triste de ese hecho fue que los mismos periodistas amenazados, escupidos en plenas funciones de su trabajo, y que no fueron agredidos físicamente por barras locales gracias a la intervención de un empleado de prensa del club, hayan pedido y especulado en diversos programas deportivos del mismo canal con que el partido entre Chacarita y la CAI continuase.
Maldita tarde. Con ese marco de corrupción, Chacarita y Defensores de Belgrano llegaban el 25 de junio de 2005 a un injusto partido de desempate: el equipo derrotado perdería la categoría y descendería a la Primera B. El ganador jugaría dos partidos por la Promoción, con el objetivo de quedarse en la B Nacional. Debido a que el encuentro fue calificado de alto riesgo, se jugó en la cancha de Huracán, en Parque Patricios.
Pero antes del partido, en las adyacencias del estadio, los autos de los hinchas de Chacarita estacionaban (con el permiso de agentes que señalizaban y lo permitían) sobre ambos costados de la avenida Colonia –continuación de la avenida Jujuy, que desemboca exactamente en la tribuna visitante, destinada ese día a la gente de Defensores-. Algo no andaba bien.
¿Represión planeada? Más certezas que sospechas. El público del equipo de Núñez escuchó por los parlantes del estadio que debería esperar, una vez finalizado el partido, 25 minutos dentro de la tribuna. Resultó ganador Chacarita, luego de 90 minutos, alargue y penales. ¿Por qué todos estos datos son relevantes? Porque la voz del estadio hizo el anuncio cuando transcurría el segundo tiempo y el encuentro iba 0 a 0. ¿No era más lógico que el público del equipo perdedor abandonase la cancha primero, para asumir el descenso en la calle, en su casa, y no encerrado en una tribuna?
¿La culpa era de las bengalas? Según la explicación oficial, desde la Fiscalía Contravencional N°12 ordenaron retener en el estadio a la hinchada de Defensores para lograr la detención de algunos de sus integrantes, por haber utilizado pirotecnia. Y lo que debían ser 25 minutos de insólito encierro, fueron en realidad 40. ¿Es por eso que había tanta policía –inclusive de la Infantería- en la tribuna visitante, donde sólo había cerca de 3 mil hinchas de Defensores? Porque en la tribuna de Chacarita, donde había más del doble, no se veía a ningún integrante de la Federal. Y eso que el partido todavía estaba empatado.
Con la pérdida de la categoría ya consumada, la barra de Defensores de Belgrano tuvo un enfrentamiento con la policía dentro de la tribuna visitante. Luego la pelea se trasladó al playón, donde la gente sufrió una feroz y pocas veces vista represión por parte de efectivos de las comisarías 28ª, 35ª y 44ª, tan violenta que no dejó al margen mujeres, niños y ancianos. El mecanismo elegido fue bloquear la salida a la calle y ubicar una veintena de uniformados en donde están los molinetes. Del lado de adentro, cerca de 30 que avanzaran en línea, para golpear a todos los hinchas que habían quedado, literalmente, en el medio de una emboscada. Uno de los tantos inocentes detenidos en el tumulto fue Blanco. Ángel, el papá de Fernando, apoya con sus dichos esta idea: “Nunca nadie nos pudo explicar qué hacían policías de la 35ª en Parque Patricios”.
La agonía. “La versión policial dice que Fernando se tiró del celular, esposado, y que eso le provocó el hematoma cerebral. Pero lo que tenía roto era el peñasco, una porción del hueso temporal que está detrás de la oreja. Creo que la policía le pegó ahí con una manopla. No tenía golpes en el cuerpo, y si se hubiese tirado como dicen, del móvil en movimiento, debería haber mostrado moretones. Lo que pasó fue que luego de golpearlo, lo llevaron a la seccional Nº 28, después de varias horas se dieron cuenta de que estaba mal, y un médico policial dice que lo vio en el Hospital Muñiz. Y que Fernando le contestó que tenía 15 años. Ya estaba mal. Pero lo dejaron en la guardia porque aseguraban que en ningún hospital había lugar en terapia intensiva. Clara, mi esposa, recién lo encontró en el Hospital Penna, custodiado por dos uniformados. Se ve que ya presagiaban algo. Mi hijo alcanzó a hablar con ella y le contó: ’Mamá, los policías me cagaron a palos’, y enseguida se puso a llorar. En el Penna, a mi esposa le dijeron que en tres horas lo daban de alta. Hasta que por fin le hicieron una tomografía y ahí aparecieron las consecuencias de los golpes en la cabeza. Recién ahí pudimos llevarlo a la clínica Loiácono del barrio de Belgrano, de mi obra social, Osecac, que siempre se había negado a trasladarlo. En el sanatorio me aseguraron que si a mi hijo lo llevábamos unas pocas horas antes, lo salvaban”. El testimonio de Ángel es tan claro como contundente.
Denuncias a la Federal y críticas a Javier Castrilli. “El chico murió como consecuencia de la paliza que recibió. Pero algunos se preocupan porque la gente esté sentada en las canchas y no se ocupan de la represión policial. A la gente que va al ascenso se la trata como a animales. Esas fueron las palabras del presidente de Defensores, Marcelo Achile, el día del fallecimiento de Fernando Blanco.
El documento. El 29 de junio, dos días después de la muerte de Fernando, el programa Cámara Testigo, de América, registró el último momento de la represión: un pasillo humano formado por uniformados en ambos lados. El famoso “puente chino”. Por ahí, la gente de Defensores debió encontrar la avenida Amancio Alcorta, en medio de más palazos. Chicas que eran arrestadas, jóvenes que preguntaban por qué un familiar era golpeado, un comisario que justificaba la violencia en primer plano y sin esconder su cara. Pero lo más importante fue la imagen de ese chico de 17 años, con pelo largo y campera roja: estaba filmado cómo policías de civil se llevaban, de los pelos, detenido a Fernando.
Palabras, sólo palabras. “Le pido al señor jefe de la Policía Federal (Néstor Valleca) y al ministro del Interior (Aníbal Fernández) el esclarecimiento del tema”. Estos dichos del presidente Néstor Kirchner fueron pronunciados nada menos que en el Departamento Central de la fuerza, el 1º de julio de 2005, fecha en la cual se homenajea a los policías caídos en cumplimiento del deber.
“No estoy descartando que la Federal sea responsable del hecho; estamos investigando y en los próximos días vamos a poder dilucidar cómo sucedió todo”, afirmaba Valleca.
Tristes coincidencias. Fernando –apodado Peto- era un pibe del barrio de Núñez que cursaba sus estudios secundarios en la escuela Raggio. Su familia, su novia y los temas de los Redonditos de Ricota lo hacían feliz. Walter Bulacio también era un joven fanático de las letras del Indio Solari. Tan era así que el 19 de abril de 1991 fue a ver a la banda en el estadio Obras Sanitarias, en Núñez. Él también tenía 17 años. Y también fue detenido en una razzia policial de la comisaría 35ª. Y los dos tuvieron en su muerte otro punto en común: a Walter también lo asesinaron en una golpiza en manos de quienes debían protegerlo. Pero Carlos Espósito, el entonces comisario de la seccional y único imputado por el crimen, sigue libre. Se espera que esa impunidad no sea otra lamentable coincidencia.
La causa, hoy. “El juez (Mariano Scotto, del Juzgado de Instrucción Nº 26) tiene miedo porque recibe fuertes presiones de la policía. Sólo fue separado de la fuerza el cabo primero Marcos Lagorio, quien conducía el móvil donde lo trasladaban a Fer, ya muy golpeado. Hubo un hincha que lo vio todo golpeado en la camioneta, y el juez no lo deja testimoniar. Siguen con la mentira de que se golpeó porque se tiró del camión celular", sostiene Ángel.
Problemas que van más allá del alambre. Ante cada muerte o crimen –no tragedia- en el fútbol, siempre se escucha lo mismo: “Este es un problema social y cultural que tiene que ser tratado por todos los involucrados. Periodistas, jugadores, dirigentes, hinchas y políticos se deben juntar en una gran mesa redonda para debatir y solucionar el asunto, para que nunca más haya violencia en un espectáculo deportivo”. Este discurso ya lo sabemos de memoria. Y nos tiene hartos. Porque ante cada nuevo hecho, se repiten las fallas en la frágil cadena que conduce a la violencia. Y pareciera que se van turnando. Cuando no es una policía que arregla con la hinchada rival y libera la zona, es un dirigente corrupto. O varios periodistas que promueven el “siga, siga”, a pesar de haber sido testigos privilegiados de una masacre. O un comisario que incita a la muerte ante cámara. O un Presidente que promete una justicia superficial y vacía de hechos, con el mero propósito de hacer campaña. No siempre la culpa de todo la tienen los hinchas . . .
A 741 días del crimen de Fernando Blanco, a todos los asesinos, Peto los mira desde el cielo.
sábado, 16 de junio de 2007
¿A quién vas a votar y por qué?
miércoles, 13 de junio de 2007
Gracias por ponerme en los créditos . . .
Noviembre de 2005
La Redonda de Belgrano: restauración lenta por falta de apoyo económico
El edificio es un símbolo para el barrio de Belgrano. En la actualidad, las refacciones, que constan de tres etapas, son sostenidas por las donaciones que hacen los fieles. El trabajo se atrasó desde 2002, ya que comenzó hace cinco meses.
Desde que fue inaugurada y bendecida el 8 de diciembre de 1878 en una ceremonia encabezada por el presidente de la Nación Nicolás Avellaneda, hasta hoy, año 2005, la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Belgrano sufrió el paso del tiempo. Las filtraciones desde las azoteas y la caída de revoques hacen que este monumento histórico requiera de una restauración inmediata, que está en marcha con la ayuda de las donaciones de la comunidad.
La Iglesia, ubicada en Vuelta de Obligado 2042, entre Juramento y Echeverría, en el barrio de Belgrano, es obra del ingeniero genovés Nicolás Canale, quien contó con la ayuda de su hijo José y el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, encargado de la construcción de la cúpula y considerado su discípulo. Los planos reflejaron el estilo neo-clasicista, una de las últimas expresiones del Renacimiento italiano, influencia que traían los Canale, quienes contaban con acreditados méritos en construcciones religiosas.
La crisis institucional del país postergó más de tres años el comienzo del trabajo, ya que las refacciones iban a empezar a principios de 2002, pero recién se pusieron en marcha en junio de 2005. El corralito, además de inmovilizar el dinero del pueblo en los bancos, dejaba deteriorar una iglesia que es orgullo para los vecinos del barrio.
El monto estipulado para el primer tramo, en donde se busca, como medida más urgente, evitar las entradas de agua al edificio mediante un arreglo que permita impermeabilizar la cúpula, con su linterna, azoteas y cornisas, es de 348.400 pesos, con la inclusión del IVA. Hasta el momento, entre lo que se pagó a la Empresa Nodo SA, adjudicataria de la obra, y el fondo de ahorros de la iglesia, se disponen de 162 mil pesos, reunidos por los fieles y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que aportó 45 mil. Para terminar los trabajos de la primera etapa, faltan alrededor de 187 mil pesos.En la segunda etapa se realizarán reparaciones de mampostería y se pintará la cúpula. Y en la tercera y última, se hará la consolidación final de la estructura, como así también la restauración de la pintura.
Luego de su construcción, en 1916, se le atribuyó el nombre de La Redonda por su forma circular. Situada frente a la Plaza Belgrano, el 8 de diciembre cumplirá años y espera seguir en pie para que su imagen pueda ser apreciada mucho más tiempo por Belgrano y sus fieles.
Dónde se pueden dejar donaciones para la iglesia
Ya que la Inmaculada Concepción, declarada de interés cultural por iniciativa de la Legislatura porteña, se hace cargo de los gastos mensuales que implica la obra, y no recibe "ningún aporte del Estado", según reclama un folleto, se intentan conseguir donaciones que sustenten los trabajos que ya están en proceso. Para completar la primera etapa restan juntarse alrededor de 187 mil pesos, pero también se precisan materiales, que son recibidos en la Secretaría Parroquial de lunes a sábado, en el horario de 9 a 12 y de 16 a 20. Los teléfonos son: 4783-8008 y 4784-3596.Otras maneras de contribuir son por medio de las colectas que se realizan en misa y por la cuenta corriente en pesos N°20696/9 del Banco Provincia, CUIT: 30-51907091-6, sucursal Belgrano (4003), ubicada en avenida Cabildo y Echeverría.
"Estamos reuniendo los fondos necesarios mediante la colaboración de empresas, instituciones y personas, cuyos valiosos aportes permitirán concretar los trabajos requeridos", ruega el mismo papel, en la espera de que la obra del "más que centenario edificio" no tenga que interrumpirse por falta de fondos.
No hay peligro de derrumbe, ni quedará inhabilitada
Así lo indica el arquitecto a cargo de las obras. Y explica que las líneas de colectivo que circulan por la zona influyeron en el deterioro."La idea es volver a pintar y restaurar toda la estructura para que quede como estaba antes. La aislación hidrófuga para sellar las filtraciones de agua, y el mantenimiento de los revoques son la primera prioridad", manifiesta el arquitecto Ricardo Czapla, encargado de llevar adelante las obras de refacción de La Redonda.
El profesional, de 54 años, quien estuvo al frente de la restauración de la estancia La Caledonia (donde se firmara en 1829 el Pacto de Cañuelas entre Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle) y el Museo de Arte Moderno de Avenida San Juan 350, también asegura que el edificio no corre riesgo de derrumbe y que los trabajos, llevados a cabo por diez obreros, no entorpecerán las misas celebradas allí. "Sólo por momentos es necesario inhabilitar la entrada al lugar por algunas horas, para arreglar los revoques sueltos, pero la iglesia no se va a venir abajo", indica.
Destaca que la ampliación de la línea D de subterráneos y la circulación de los colectivos por la calle Juramento y la avenida Cabildo hicieron que la iglesia se "asentara" y provocara rajaduras.
También agrega que la tercera etapa de las reparaciones será manejada por una empresa "de primer nivel", pero recién en 2006, dado que es un trabajo costoso y el dinero recaudado todavía no alcanza.
Por Guido Díaz Vélez
http://www.mibelgrano.com.ar/novedadesrestauracion.htm
Y esto es lo que salió en Clarín, el 15 de abril de 2006:
La Iglesia símbolo del barrio de Belgrano
Con donaciones de los vecinos están restaurando la Redonda
El arreglo de fisuras y filtraciones costó $ 320 mil. Buscan
fondos para más obras.
Nora Sánchez
Tardaron casi catorce años en construir la iglesia Redonda de Belgrano, consagrada a la Inmaculada Concepción. Y cuentan que la construcción fue tan lenta porque se realizó a medida que aparecían los fondos. Hoy, es un ícono del barrio.
Sin embargo, la historia se repite. Desde hace un año la Iglesia está siendo restaurada con la ayuda de las contribuciones de los fieles, vecinos y algunas empresas. Los trabajos avanzan a paso lento, pero seguro. La primera fase, la reparación de filtraciones, ya está casi terminada. Y ahora el párroco quiere reunir fondos para continuar las obras.
"El templo original era apenas una capilla, que estaba en 11 de Setiembre y La Pampa —cuenta el cura párroco, Rafael Morán Díaz—. El entonces pueblo de Belgrano creció tanto que pronto quedó chica. En 1865 se puso la piedra fundamental de La Redonda. Hoy no hay otra iglesia igual en la Ciudad".
Hace 20 años, la iglesia empezó a tener filtraciones de humedad. "En la década del 90, con la extensión del subte D el tránsito de Cabildo se desvió por el frente del templo. Debido a las vibraciones el edificio se asentó. Se produjeron fisuras y desprendimientos de cornisas y mampostería", revela Ricardo Czapla, el arquitecto a cargo de la reparación y restauración de la iglesia.
En 2003 decidieron arreglar lo más urgente y el párroco apeló a la generosidad de la gente. Mal no le fue: hubo aportes de empresas y vecinos y un subsidio de $ 45.000 del Gobierno de la Ciudad. Así reunieron $ 320.000, que permitieron arrancar con la obra. Hoy la primera etapa está casi finalizada.
"Se hicieron arreglos para evitar nuevas filtraciones: impermeabilizaron la cúpula y las terrazas principales y del cupolino (la terminación de la cúpula). Además consolidaron las cornisas perimetrales, reemplazaron vidrios y también las pizarras del cupolino. Y a pedido del barrio le agregamos iluminación a la cruz", detalla Czapla.
Para arreglar el campanario y finalizar esta primera fase de la obra, aún hacen falta $ 100.000. En la segunda etapa repararán los revoques interiores de la cúpula y restaurarán su pintura. Una pintura mural que crea la ilusión de casetones en sobrerrelieve. "Sólo el alquiler del andamiaje para llegar a la cúpula, que está a 30 metros, cuesta $ 200.000", se preocupa Czapla.
La tercera y última etapa de las obras consistirá en la iluminación integral y la restauración del resto de las pinturas interiores. "También vamos a combatir la humedad de los cimientos", dice el arquitecto.
Para todo esto, hace falta volver a recurrir a la generosidad de la gente. La parroquia abrió una cuenta bancaria para recibir donaciones (ver Cómo colaborar). Así, tan de a poco como cuando la construyeron, la iglesia Redonda de Belgrano recuperará esa elegancia que hizo que Domingo Faustino Sarmiento la comparara con el Duomo de Milán.
Cómo colaborar
Para recibir donaciones, la parroquia Inmaculada Concepción abrió una cuenta corriente a su nombre en la sucursal Belgrano del Banco Provincia. El número es 020696/9 y el CBU 01400038/01400302069694.
La inauguraron en 1878
La Iglesia de la Inmaculada Concepción de Belgrano, de estilo neo-clasicista, fue diseñada por el ingeniero genovés Nicolás Canale, que quiso imitar un panteón romano. La obra avanzó con tanta lentitud que no pudo ver su obra terminada: murió en 1876 y tomó la posta su hijo José. Lo asistió el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, que construyó la cúpula.
Mientras, hubo que vender la antigua capilla y sus terrenos de la barranca. "Recomendamos este terreno a los ricos capitalistas amantes de lo bueno y del progreso, mucho más siendo su producto destinado para la prosecución de nuestro colosal monumento, la Iglesia nueva", decía el anuncio del remate. La Redonda fue inaugurada el 8 de diciembre de 1878.
http://www.clarin.com/diario/2006/04/15/laciudad/h-05201.htm
lunes, 11 de junio de 2007
El orgullo de verte, pero por televisión

Primeros indicios de lo que se venía. El 2 de agosto de 2004 la AFA decidió aumentar el precio de la entrada popular. El ticket para 1ª División subió de 10 a 14 pesos, lo que representa un 40 por ciento de suba. Para ver un partido de la B Nacional, se dejó de pagar 8, para abonar 12 (50 por ciento de incremento). Y en la Primera B Metropolitana se pasó de 6 a 10 pesos (67 por ciento).¿La justificación? Se aseguró que esa plata sería destinada a mejorar los operativos de seguridad en los estadios . . .
La decisión del Comité Ejecutivo de la AFA para que los clubes locales puedan ceder sólo 2 mil entradas al club visitante marcó un antes y un después. A partir de la idea de Boca de no darle más de una bandeja al público visitante, se desató una puja de bronca y revancha, que lleva a que la gente se quede sin entrada y que los que presencian los partidos sean unos pocos privilegiados.
A mirarlo por TV. El primer antecedente significativo fue el de los partidos entre River y Boca por la semifinal de la Copa Libertadores del año 2004. Por intermedio del director del Programa de Seguridad de Espectáculos Futbolísticos, Javier Castrilli, el que hoy refleja sus verdaderas intenciones al postularse nada menos que por el kirchnerismo para la intendencia de Almirante Brown, marcaba el camino a seguir: que los hinchas visitantes se queden en sus casas y vean los partidos por TyC Sports o Fox Sports.
Se dejaron estar. La falta de reclamos y manifestaciones de los hinchas en general, dieron paso a que esa definición superclásica no quedara como una simple anécdota negra del fútbol argentino. Porque si dos equipos grandes habían sufrido en carne propia el absurdo manejo de la AFA y la televisión, ¿cómo no le llegaría el turno al resto? Primeros cómplices, tanto involuntarios como concientes: los hinchas y José María Aguilar y Mauricio Macri (en ese orden, respectivamente).
Los nuevos contratos. Desde la próxima temporada, regirá un nuevo acuerdo por los derechos de transmisión. Los clubes aumentarán sus ingresos de 90 a nada menos que 180 millones de pesos, pero los equipos que más se beneficiarán serán los mismos de siempre: River y Boca, quienes hasta el momento recibían 12,5 millones por año cada uno (pasarían a cobrar alrededor de 20 cada uno). La contracara son Nueva Chicago, Belgrano y Godoy Cruz, que tenían ingresos por 2 millones por club.
Una alta fuente de Televisión Satelital Codificada (TSC), empresa encargada de los derechos, le comentó al diario La Nación: "De nuestra parte faltan limar algunas diferencias, pero está todo muy bien encaminado. En principio, la idea es superponer un partido el sábado y otro el domingo, en el sistema codificado y otro en TyC Sports, y que la gente elija".
Todos los partidos de Primera División serán televisados, la mayoría codificados: 2 partidos los viernes, 4 los sábados y 4 los domingos. ¿Cuál es una de las tantas lecturas? Que a nadie le importa el fútbol de ascenso y que pareciera que lo quieren destruir. Y el reparto apoya esta idea: de los 180 millones, 150 serán para los clubes de la A, 20 para los del Nacional B y 10 para los de Primera B.
La culpa de los problemas que hay en el fútbol argentino no siempre es de los hinchas. Bienvenidos sean los piquetes que impiden que los micros con jugadores se dirijan hacia estadios vacíos . . .
Estos son algunos de los partidos jugados a puertas cerradas o sin hinchas visitantes en el último tiempo:
29 de abril de 2003: Defensores de Cambaceres – Atlanta. Nueve minutos que faltaban, con el famoso penal que tuvo que patear Lucas Ferreiro.
9 de octubre de 2006: San Telmo – Talleres de Remedios de Escalada, en Armenio.
17 de octubre de 2006: Temperley – Almirante Brown, sin público visitante.
19 de noviembre de 2006: Intento frustrado por jugar Racing -San Lorenzo en el estadio Ciudad de la Plata y con transmisión de TyC Sports. Los hinchas de ambos equipos impidieron la salida de los micros de los planteles.
24 de marzo de 2007: San Telmo – Talleres de Remedios de Escalada.
3 de abril de 2007: Deportivo Morón – Defensores de Belgrano, en Almagro y por TyC Sports.
4 de abril de 2007: Colegiales – San Miguel, en Platense.
12 de abril de 2007: Midland – Berazategui.
13 de abril de 2007: Estudiantes de Buenos Aires – Defensores de Belgrano.
21 de abril de 2007: Deportivo Morón – Flandria, en El Porvenir.
23 de abril de 2007: Talleres de Córdoba – Almagro, en el estadio Olímpico.
23 de abril de 2007: Defensores de Cambaceres – All Boys, en Gimnasia y Esgrima de La Plata.
29 de abril de 2007: Lanús – Gimnasia y Esgrima de La Plata, en Arsenal.
2 de mayo de 2007: Deportivo Merlo – Los Andes, en Platense.
12 de mayo de 2007: Dock Sud – Ituzaingó, en Argentino de Quilmes.
13 de mayo de 2007: Gimnasia y Esgrima de La Plata – Nueva Chicago, en Racing.
14 de mayo de 2007: Laferrere – Colegiales, en Sportivo Italiano.
19 de mayo de 2007: Chacarita Juniors – Atlético Rafaela, en Banfield y por TyC Sports.
26 de mayo de 2007: Deportivo Morón – Central Córdoba, por TyC en Tigre.
2 de junio de 2007: Chacarita Juniors – Almagro, en Banfield.
6 de junio de 2007: Chacarita Juniors – Tigre, en Lanús y por TyC Sports.
9 de junio de 2007: Tigre – Chacarita, en Victoria y por TyC Sports.
Lo que se viene:
La segunda final del torneo de Primera B, pendiente entre Almirante Brown y Estudiantes de Caseros, ¿en Bahía Blanca y sin gente?
La final del torneo Reducido del Nacional B, entre Platense y Tigre, por la oportunidad de jugar la Promoción contra un equipo de Primera, ¿quién sabe?
jueves, 7 de junio de 2007
7 de junio, día del periodista

"Un periodista digno de ese nombre se hace responsable de todos sus artículos, aun los anónimos; considera la calumnia, la acusación sin pruebas, la alteración de documentos, la deformación de los hechos, como las más graves faltas profesionales; sólo reconoce la jurisdicción de sus pares, autoridad suprema en materia de honor profesional; se abstiene de invocar un título o una calidad imaginarios; de emplear medios desleales para obtener una información o sorprender la buena fe de alguien; no recibe dinero de una empresa pública o privada en la que pudieran aprovecharse sus influencias, sus relaciones o su calidad de periodista; no firma artículos de publicidad comercial o financiera; no plagia, cita a los colegas de quienes reproduce algún texto; no solicita el empleo de un colega, ni provoca su despido ofreciéndose a trabajar en condiciones inferiores; guarda el secreto profesional; no usa la libertad de prensa con intención interesada; reivindica la libertad de publicar con honestidad sus informaciones; considera los escrúpulos y el cuidado de la justicia como reglas primordiales, y no confunde su rol con el de policía".
lunes, 4 de junio de 2007
Unos y otros
Los que piden perdón y los orgullosos.
Los agradecidos y los rencorosos.
Los que se plantan y los que callan.
Los que hacen y los que se cruzan de brazos.
Los que ayudan y los que perjudican.
Los que critican para bien y los que critican para mal.
Los que proponen y los que se quejan.
Los que valoran y los que desperdician.
Los que se comprometen y los que incumplen.
Los que lloran y los vergonzosos.
Los que progresan y los que no.
Los que van para adelante y los que dudan.
Los egoístas y los que dan todo por el otro.
Los que ven un futuro y los que viven del recuerdo.
Los que quieren y los que aman.
Los que aprenden y los que enseñan.
Los que hablan y los que escuchan.
Los que interfieren y los que hacen de nexo.
Los que se mantienen a flote y los que se ahogan.
Los que tienen una segunda oportunidad y los que no la merecen.
Los que intentan sin tener nada y los que no hacen nada y tienen todo.
Los que integran y los que miran de reojo.
Los afortunados y los merecedores.
Los admirables y los despreciables.
Los que recuerdan y los que olvidan.
Los que buscan y no encuentran y los que vuelven a buscar.
Si se te ocurre alguno más, ya sabés dónde dejarlo . . .
