sábado, 29 de marzo de 2008

Todo dividido dos


Más retenciones. Y más división. Un speech que empieza a generar y otro –aún peor y más criticable- que vuelve a separar. O a favor o en contra, esa es la cuestión. A favor del campo o a favor de Videla. Sin grises. Y sin alimentos. Y con cortes de ruta.
¿El periodismo? Según esa voz del palco, el enemigo y culpable de casi todos los males. En la realidad, cacerolas que no suenan ni se ven en pantalla –pero sí en varios barrios de la Ciudad de Buenos Aires-, títulos como “La furia del campo” y preguntas que no ayudan a construir. Sólo a mostrar. A mostrar lo que se quiere mostrar. Y nada más. Cables de noticias que no llegan. Patotas que pegan, insultan, y copan la parada. Para que se vayan de la Plaza esos violentos manifestantes con objetos plateados y contundentes en sus manos. Sangre. Y de nuevo la confrontación. Eso que tanto querían.
Varios apoyaron al campo desde su lugar en la ciudad. Y muchos otros aprovecharon para que su descontento salga a flote. Y que se vea. Que se vea que no están con este Gobierno. Y más bocinazos. Más descontento. Y leche tirada al asfalto de Luján. Mucha regalada por los propios productores en Lincoln. Tomates que llegan podridos al Mercado Central. Y la imagen que duele.
Que se arregle. Por favor. El tan buscado diálogo -ese que apareció sólo en la segunda parte del discurso- ya se empezó a llevar a cabo. Pero ahora se lee que el paro seguirá. Se piden “propuestas reales”. Y si continua, veremos lo mismo. Más comida en el piso. Ruralistas vs. camioneros. Más provocación. Más confrontación. Basta.

miércoles, 12 de marzo de 2008

¿Por qué? (ahora en deporte)


¿Por qué el que levanta la mano pidiendo off side es el que siempre habilita?
¿Por qué hay gente que le dice orsai?
¿Por qué algunas camisetas suplentes son tan feas?
¿Por qué Independiente usa una remera casi celeste?
¿Por qué no ponen ascensor para subir a la tercera bandeja de la Bombonera?
¿Por qué los bielsistas también son lavolpistas?
¿Por qué en el tenis femenino sólo se habla de la belleza de las mujeres y no del juego en sí?
¿Por qué hacen jugar partidos de ascenso los martes a la noche?
¿Por qué los pantalones de fútbol en los 80 eran tan cortos?
¿Por qué los hinchas de River gritan “de acá de Núñez”, si el estadio queda en Belgrano?
¿Por qué se le dice “paladar negro” al hecho de insultar sin razón?
¿Por qué en el voley es tan necesario reunirse para festejar todos los puntos?
¿Por qué el rugby es prácticamente el único deporte en donde se festeja y aplaude cuando se tira la pelota afuera?
¿Por qué hay gente que va a la tribuna a comentar el partido los 90 minutos?

Si se te ocurre alguno más . . .

martes, 11 de marzo de 2008

¿Publicidad encubierta o iniciativa individual?


De una u otra forma, este jueves vuelven los lentos. La convocatoria esta hecha para las 20 horas en el Planetario del barrio de Palermo. ¿La consigna? “Juntarnos todos (solteros, solteras, piratas, parejas oficiales, ex parejas) a bailar lentos frente a la bola de espejos más grande del país”.
¿Se verán carteles de Doritos? La respuesta, en unos días, cuando se concrete por intermedio de un blog - http://quevuelvanloslentos.blogspot.com/- el Día de la Vuelta de los Lentos.

lunes, 25 de febrero de 2008

Palermo, eje de una promoción que falsea la realidad

-Foto CeDOC -

Por motivos comerciales, el "Loco" y los hinchas de Boca pueden festejar el domingo un hecho que no está tan cerca de ocurrir como se dice.

La campaña ya está montada. Todos se preparan a festejar el gran acontecimiento. Especialmente, algunas empresas, que sin dudas harán su agosto gracias a ese gol que, en teoría, permitirá a Martín Palermo igualar a Francisco Varallo como máximo goleador de Boca en torneos oficiales de la era profesional. En ese negocio reside la gran explicación de algo que, lejos de pretender reflejar fielmente una verdad histórica, se trata simplemente de una operación de prensa y marketing que intenta sacar réditos económicos de un modo cuanto menos antojadizo -si no premeditadamente erróneo e injusto- de contar los tantos convertidos por uno y otro goleador. El "error", si es que se trata solamente de eso, consiste básicamente en mezclar sandías con melones, tomando en cuenta tanto aquellos goles que el actual "nueve" boquense convirtió para el club por el campeonato de Primera doméstico como los que hizo por las distintas copas internacionales que disputó. Lo correcto, efectivamente, sería establecer como unidad de medida no cualquier gol "oficial", sino solamente los marcados por el torneo local. Y es que sólo así, sobre la base de una competencia en la que todos los futbolistas de un club pudieron participar con cierta regularidad similar, pueden establecerse comparaciones realmente ecuánimes e imparciales entre los de la época actual y otros del pasado.
Debe tenerse en cuenta que hasta 1960 no existían copas internacionales oficiales como la Libertadores, la Intercontinental o la Sudamericana, por lo que -se lo haga intencionalmente o no- considerar esos certámenes para una estadística que incluya jugadores de todos los tiempos es dar un "hándicap" importante a aquellos que las jugaron.
De esa manera, además, las chances de figurar al tope de los futbolistas dependen no sólo de sus potencialidades, sino de la suerte que hayan tenido de integrar planteles que intervinieron en torneos organizados por la CONMEBOL u otras confederaciones. Es decir, se establece un criterio que desvirtúa totalmente la función comparativa que la estadística debe tener, al no medirse con la misma vara lo hecho por unos y otros.
Ahora bien: si en el caso de Palermo se toman en cuenta no sólo los 149 goles que marcó por el campeonato local, sino además los 30 que obtuvo en la Libertadores y otras copas por el simple hecho de que "también son oficiales", ¿por qué a Varallo no se le consignan, aparte de los 180 que convirtió en el certamen tradicional de Primera, los 14 que conquistó en otros torneos oficiales de su época como la Copa Competencia, la Copa Beccar Varela y la Copa Adrián Escobar, que le permiten sumar un total de 194?
Semanas atrás, una respuesta muy potable hubiera sido "por desconocimiento". Pero hoy, después de las aclaraciones aparecidas en perfil.com y otros medios al respecto, habría que remitirse más a lo dicho al principio de esta nota para entender semejante omisión.
También, por supuesto, están quienes falsean la realidad, diciendo que aquellas copas que jugó Varallo no eran en realidad oficiales porque "no eran importantes". Dos mentiras en una: primero, porque esos torneos sí eran muy importantes y recibían una gran atención por parte de la prensa y el público; segundo, porque, aunque no hubieran sido trascendentes, su oficialidad no puede ser objeto de interpretaciones o de discusión, desde el momento en que se trató de competencias organizados por la AFA o las otras asociaciones que antes de 1934 rigieron el fútbol argentino.
La verdad, en definitiva, es muy simple: Varallo le lleva a Palermo aún 31 goles si se toman en cuenta los que ambos hicieron en el torneo local, y 15 si a ello se le suman los convertidos por uno y otro en copas oficiales. Por más que una línea especial de botines, ediciones extras de revistas y otros productos ya estén en las gateras para conmemorar otra cosa.

domingo, 10 de febrero de 2008

"Lavagna es un viejo impostor"


"Quedó claro quién era. Un viejo impostor, ariete de la corporación política para impedir el ballottage. Me alegra que finalmente se limpie la oposición de impostores. Quedó también claro que el poder, en materia de política y de negocios, es Kirchner, y la presidencia es una vicaría solitaria".
Elisa Carrió -en el diario La Nación-, sobre la alianza de Roberto Lavagna con el ex presidente y los primeros meses de mandato de Cristina Fernández.